El Mundial está que comienza y, como siempre, la publicidad de todas las empresas (sean auspiciadores o no) gira en torno al Mundial. Gira en torno al Mundial aquí en Chile y en todas partes donde el fútbol es relativamente importante y con mayor intensidad en aquello países que lo jugarán.
El Mundial es un fenómeno global –obvio, si por algo se llama "Copa del Mundo"– y la publicidad parece no hacerse cargo de eso. Conocido es el comercial de Leshoto, ése en el que un grupo de hinchas parte a este país con pinta de quiste, en el medio de Sudáfrica, con "2 millones de hinchas disponibles" para apoyar a la selección. El mismo comercial se repite en Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay.
Asimismo, recordarán ese gran comercial donde todos juntos hinchaban por su selección al ritmo de We didn't stop de fire del excelente Billy Joel para el Mundial de Alemania 2006. Este comercial lo dieron en México, Costa Rica, Brasil y Argentina. Chile y Uruguay nio jugaron ese Mundial, así que debe haber tenido mucho sentido. Pero sí lo jugaron Ecuador y Paraguay, aunque no encontré registro de este comercial en versión para esos países.
Hay otros comerciales que son defiitivamente los mismos. Además, de Coca Cola, marcas como Nike o Pepsi también hacen publicidad a nivel global, eso sí, con exactamente el mismo comercial, aprovechando los contratos millonarios con las estrellas más grandes del fútbol.
Sin embargo, para mi gusto, los mejores son los locales. Ése en el que Dios le habla a los argentinos o aquél donde argentinos se comparan con los europeos y viceversa, son grandes de ejemplos.
En Chile, no hay ninguno que destaque. Son todos cebollentos, arengas poco creíbles y poesías arjonezcas. Pero (sí, hay un pero), hay dos comerciales futboleros notables, aunque son de la época de las clasificatorias:






